lunes, 13 de abril de 2015

Día 7: De Ouarzazate a Marrakech

Marruecos (sur y desierto) - 6 abril 2012

Salimos hoy dirección Marrakech, tenemos un largo trecho. 


En marcha!



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Vamos haciendo paraditas “guiris” para las fotos, pero sin importancia. En una de ellas estamos a punto de cambiar a Laia por 150 camellos, jajaja, no era un mal trato! ;) 



Fortaleza en el camino

En lo alto de la colina

Colores y contrastes

Pasamos por dos puertos de montaña y muchas, muchas curvas de subida y luego otras muchas, muchas curvas de bajada. El camino se hace largo, pero los paisajes son impresionantes. 

El camino es largo


Puertos de montaña


Curvas y más curvas


Llegamos finalmente a Marrakech a primera hora de la tarde. En los alrededores de Marrakech se concentra la mayor pobreza de la ciudad, casi más que en los pueblos, pero aquí cuesta más verla, está más escondida, pero quizás es bastante peor. 

Acercándonos a Marrakech

Tenderetes muy precarios en el camino

Todo tipo de pequeños comercios y negocios

Alrededores de Marrakech

Los medios de transporte en Marrakech 

El Riad Ksar Anika es un lujo total, precioso y muy acogedor, descansamos un ratito del viaje, vaciamos mochilas y vamos dirección a la plaza Djema el Fna para una primera impresión de día.

Riad Ksar Anika - patio interior

Piscina del Riad

Habitación del Riad

Descansando en el Riad

El Riad está a unos 500 metros de la plaza Jemaa el Fna y menos mal que el camino bastante fácil de recordar, ya que en la Medina todo es una maraña de callejuelas estrechas y en la que te puedes perder muy fácilmente. Ya antes de llegar a la plaza oímos la música de los encantadores de serpientes y el bullicio de la gente. Llegar a la plaza es todo un espectáculo, aunque te acosan por todos lados para que hagas las fotos pertinentes a cambio de dinero, es todo un espectáculo verla. Serpientes, monos, aguadores, contadores de historias, chiringuitos de naranjas, de especias, tatuadoras de henna, paraditas de artesanía de cestos, lámparas…  es toda una mezcla fantástica de gentes y bullicio. Hoy Mireia se encuentra mal, tiene gastroenteritis, aunque vamos con cuidado con las bebidas y comidas a veces es inevitable no sufrir este percance, de hecho casi todos nosotros hemos pasado algún día en este viaje con este problemilla. Nos internamos en la plaza y la disfrutamos con los ojos bien abiertos.


Plaza Jemaa el Fna

El mono y la mona

Qué miedito!

Haciendo monerías

Vendedoras de cestos y gorros
Nos hacemos un tattoo de henna con Fátima, nos pide ropa de niño y maquillajes y le prometemos que al día siguiente le llevaremos alguna cosilla de las que llevamos nosotros en la maleta. 

Tattoo de henna

Luego están a punto de nuevo de cambiarnos a Laia por más camellos o secuestrarla directamente. :))

Intento de secuestro de Laia

Subo a una terraza para ver el paisaje, ya ha oscurecido y el ambiente ha cambiado totalmente. Ahora hay un montón de paraditas de frituras y tapas y el humo invade toda la plaza pero el bullicio sigue igual. 

Ambiente de la plaza por la noche desde la terraza de un café

Jemaa el Fna de noche

Tapeamos en un “amigo”  con “gambas de Palamós” como él dice. Hablan castellano, inglés, francés, alemán, italiano y cualquier idioma que les permita venden.  La gente es encantadora, simpática, hospitalaria, agradable y todo lo contrario de la imagen que tenemos desde fuera. Los prejuicios son tan estúpidos y sin sentido! Hacen pasar a los niños a la “cocina” para hacerse fotos y prometemos también volver mañana. 


En la cocina del chiringuito

Después de cenar hacemos nuestra primera incursión en el zoco, tenderetes y paraditas hasta el infinito, de todo. Hacemos nuestras primeras compras y Laia encuentra a Mbarak que quiere casarse con ella y tener entre 5 y 11 hijos. No le han faltado pretendientes en este viaje!

Entrando en el Zoco

Mbarak buscando esposa

Es tarde y nos vamos para el Riad. Dejamos atrás a la plaza con la luna llena presidiéndola. La plaza cambia constantemente dependiendo del lugar, de la gente o de la hora pero siempre es increíble y fascinante. El ambiente, los olores, los sonidos, los colores... todo, te envuelve y te cautiva. No he visto otra plaza como esta en ningún otro país.  Sencillamente, me encanta.

La plaza es un espectáculo a todas horas

Jemaa el Fna

Llegamos al Riad y descansamos en el patio interior abierto. La luna llena asoma por el hueco del patio y el cielo está precioso. Nos relajamos y disfrutamos de la situación, del ambiente, de la música de fondo y del cielo de Marrakech.


Relax en el Riad








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