domingo, 1 de febrero de 2015

Perderse en Monte Perdido

(Octubre-2011)


Parar. Tomarse tiempo para respirar. No pensar. Observar, y no tan sólo ver. Sentir, y no tan sólo notar. Olvidarse de sí mismo y de los demás. Borrar las prisas y el día a día. Fundirse con el viento, con la luz y el sol.