jueves, 19 de marzo de 2015

Día 1: Nápoles

Nápoles-Pompeya-Capri (marzo-2014)

Visitar Nápoles no es como visitar cualquier otra ciudad italiana, tiene otro encanto diferente, es caótica y ruidosa, llena de callejuelas estrechas donde las casas se caen a pedazos, la gente grita y gesticula, las motos van arriba y abajo sin orden, está llena de vida, de carácter personal, de alma. No se parece a otras ciudades italianas llenas de glamour y estilo o llenas de elementos arquitectónicos históricos, pero tiene algo que te atrapa.

¿Lo mejor de Nápoles? perderse por Nápoles. Recorrer sus callejuelas repletas de ropa colgada por todos lados, asombrarte por las capillas en recuerdo de los difuntos que están presentes en cada rincón y en cada esquina, comprobar que los muertos siguen muy presentes entre los vivos y las esquelas se pueden leen en muchas calles, observar que dentro de cada edificio destartalado se abre un patio fantástico en su interior, mezclarse entre su gente y parlotear con ellos en un italiano medio inventado pero entendible, esquivar las motos en sus veloces recorridos entre las calles repletas de gente,...



Día 2: Pompeya

Nápoles-Pompeya-Capri (marzo-2014)


Hoy nos toca excursión a Pompeya. Cogemos el tren a primera hora de la mañana, línea Circumvesuviana con parada en Pompei, con un par de horas aproximadas de viaje.

Pompeya fue sepultada por la erupción del Vesubio en el año 79 d.c. y debido a ello la ciudad quedó petrificada e inamovible en el tiempo. Es impresionante pasear por sus calles empedradas e imaginar que por aquellas mismas calles paseaban las gentes de hace 2.000 años.

Día 3: Capri

Nápoles-Pompeya-Capri (marzo 2014)


Marina Grande
Si ayer nos paseábamos por la historia por las calles de Pompeya hoy toca viajar al glamour de los años 60. Nos vamos a Capri.

Desde el puerto de Nápoles cogemos un transbordador hacia la isla de Capri. El viaje dura una hora aproximadamente.

Capri es una isla pequeña, de pueblecillos con callejuelas estrechas y aguas cristalinas. Como es marzo, y el agua está un poco fresquita, nos saltaremos cualquier actividad relativa con remojarse aunque sea solo un poco. Así que nos centramos en recorrer básicamente la ciudad de Capri.