domingo, 24 de mayo de 2015

Preparativos antes de partir, con visión de después de volver.

Volvemos de... la Costa Oeste EEUU


Más de 6 meses de espera, y... ya! Ya quedó atrás. Aún con la resaca del jetlag y el cansancio acumulado a lo largo de más de 3.000 km, empezamos a asimilar y a disfrutar mentalmente de todo lo vivido. Porque el día a día ha sido tan intenso que no da tiempo a valorar y digerir todo lo visto. Es ahora, reconstruyendo el viaje de nuevo, cuando volvemos a revivirlo más pausadamente desde el relax del sofá de casa.

Pero vayamos por partes, y antes de empezar con el viaje, repasemos los puntos de la planificación hecha antes de salir, con las conclusiones y la visión que tenemos después de la vuelta.




Definir la zona aproximada del viaje


Teníamos claro que iríamos a la Costa Oeste porque uno de los motivos del viaje era celebrar nuestra boda nuevamente, en Las Vegas, vestidos de Elvis y Marilyn. Sí, lo sé, un poco-bastante friki, pero divertido y, 20 años juntos, se merecía algo así. Por lo tanto, uno de los destinos sería Las Vegas, y, partiendo de ahí, San Francisco era inevitable. El paso por Los Ángeles generó más controversia ya que la mayoría de gente que la había visitado y muchos de los foros eran de la opinión que es un destino prescindible, pero yo no estaba de acuerdo, después de volar casi 10.000 km y estar allí cerca, ¿cómo no iba a visitar el paseo de la fama, o las playas de Santa Mónica? No, no estaba de acuerdo. Por lo tanto, las ciudades principales quedaron definidas claramente: Los Ángeles, Las Vegas, San Francisco. 

Algunas de las paradas obligadas entre ciudades también estaban claras, el Grand Canyon no tenía discusión, así como Monument Valley (aunque quedara un poco más apartado) o Yosemite. Era inevitable también buscar una parada obligada en la ruta 66 y, además, buceando entre blogs, foros y webs descubrí Bryce Canyon, y me pareció muy recomendable también. 

La tarea más difícil fue trazar la ruta con todas las opciones y cuadrar kilómetros para no machacarnos demasiado cada día (tarea bastante imposible ya que las distancias son enormes), en base a un período de 15 días aproximadamente. Así la ruta quedó definida de la siguiente manera:




Visión desde la vuelta: Quizás el recorrido lo rectificaría solamente en las paradas para que los km recorridos nunca fueran más de 400, pero el recorrido en sí, es perfecto, pero para ello se necesitan algunos días más.


Definir fechas y número de días 


El número de días teníamos claro que serían de 2 semanas (15 días para ser exactos fueron en total) por temas laborales aunque tampoco era un espacio de tiempo radicalmente cerrado.

En el tema de las fechas y, aunque pueda parecer absurdo, se decidieron según los exámenes finales de mi hijo para no coincidir con ellos. Es lo que tiene tener hijos adolescentes! Así decidimos escoger la primera quincena de mayo, aunque era un riesgo querer atravesar el Tioga Pass en Yosemite los primeros días de mayo, ya que la mayoría de años aun está cerrado por nieve.  El gran inconveniente de tener el paso del Tioga Pass Road cerrado es que representa una vuelta de más de 350 km, pero no fue posible escoger otras fechas. Afortunadamente y después de cruzar los dedos, tuvimos suerte y nos abrieron el Tioga Pass el 4 de mayo (nosotros lo atravesábamos el 9) así que estábamos la mar de felices.

Visión desde la vuelta: 15 días en esta ruta, para mi opinión, es un pelín justo. Las distancias son grandes y todo tiene que estar planificado sin perder demasiado tiempo, a mi me han faltado unos 3 días que nos hubieran venido muy bien para ir un poco más desahogados de tiempo y km. En cuanto al Tioga Pass con lo que no contamos era que lo cerraran de nuevo justo el día en que nosotros llegamos a Mammoth Lakes porque había nevado la noche anterior! Un desastre! 


Comprar billetes de avión


Después de darle 1.000 vueltas y decidir cual sería la ciudad de salida y la de vuelta, decidimos volar primero a Los Angeles y volver desde San Francisco. Los tránsitos decidimos no hacerlos dentro de EEUU porque las maletas hay que recogerlas y facturarlas de nuevo según comentarios leídos en los foros. Así a la ida hicimos: Barcelona-Madrid, Madrid-Los Angeles con Iberia y la vuelta con British Airways,  San Francisco-Londres, Londres-Barcelona. Las maletas en ambos casos fueron directas, y, en ambos casos, llegaron (que es lo importante).

Visión desde la vuelta: Tanto la ida como la vuelta fueron viajes buenos. Largos, pero buenos. La ida desde Madrid fueron casi 13 horas del tirón y 10 desde San Francisco a Londres, la diferencia fue que, en la vuelta con la British cada asiento tenía su pantallita de TV con películas, juegos y música, que no tuvimos en Iberia, y realmente eso se agradece en vuelos tan largos para hacerlos más amenos. El avión de la British, mucho más grande en general, con 2 pisos, enorme y muy cómodo.


Definir la ruta definitiva


La ruta definitiva se acabó de decidir con las paradas para hacer noche, el total de días en cada ciudad y las excursiones. Para decidir todo esto fue necesario recopilar toda la información que encontraba del recorrido y todas las sugerencias de visitas sobre el mismo, después organizar toda la información, descartando lo innecesario y guardando montones de páginas de lo imprescindible. Poco antes del viaje traspasé toda la información al ordenador creando una guía del viaje, organizada por días detallando la ruta diaria, las visitas, los km, las direcciones de los hoteles para agregar al GPS, los restaurantes recomendados y cualquier información sobre ese día que considerara importante. 

Visión desde la vuelta: La guía para seguir diariamente fue lo mejor que pude hacer. Cada día cogía la hoja impresa que correspondía y tenía toda la información resumida y condensada. En cuanto a la ruta definitiva, ciñéndonos a los días que disponíamos era correcta, el problemas es que si aparece algún inconveniente, como nos pasó, no hay posibilidad de reacción y hay que elegir entre volver atrás o seguir, en ambos casos sacrificas algo.


Reservar hoteles


Otro montonazo de horas invertidas en la búsqueda de los hoteles! Había que encontrar un equilibrio entre la parte económica, la situación y la comodidad, porque seamos claros, no es lo mismo viajar con 20 años que puedes dormir en el palo de un gallinero sin problemas y, al día siguiente, estás fresco como una rosa, que viajar con 50 que, aun durmiendo en una buena cama, muchas veces te levantas hecho polvo. Así que para mi era importante que estuvieran bien situados, con buenas camas y con un precio razonable. Además, en Monument Valley tenía claro que quería estar en The View con unas vistas increíbles, y en el Gran Cañón en alguno de los hoteles de dentro del parque justo al lado del cañón, esto suponía reservar estos hoteles con 6 meses de antelación porque si no es imposible pillar sitio. El resto, fueron horas de búsquedas, la mayoría vía Booking, donde reservaba con derecho a anulación sin cargo, así, de tanto en tanto controlaba los precios y si encontraba algo mejor, anulaba y reservaba de nuevo, incluso a veces el mismo hotel pero con mejor precio.

Visión desde la vuelta: No hemos tenido problemas en ninguno de los hoteles, quizás alguno estaba un poco pasado de precio por lo que ofrecían pero comparando precios de la zona, todos eran similares o mucho más caros, así que, estamos contentos con el resultado. Las vistas del The View bien merecen su precio. Yo llevaba las reservas todas impresas para evitar problemas y malos entendidos. No tuvimos ningún problema.


Buscar y reservar excursiones y visitas


Esto fue una labor lenta y muy entretenida. Hay muchas opciones de visitas en una ruta tan larga y con tantos estímulos, pero hay que seleccionar y limitar visitas para también disfrutar de tiempo libre, sencillamente para descansar un poco. Había algunas que no tenían discusión:

  • Alcatraz en San Francisco
  • Antelope Canyon en Page
  • Recorrer el Gran Cañón en helicóptero
  • El espectáculo La Reve en Las Vegas
  • Boda en las Vegas
En todas ellas tuvimos que reservar por adelantado para evitar quedarnos sin visita. El resto de visitas no implicaban una reserva previa y, sencillamente, las fui listando para recordarlas.

Visión desde la vuelta: Sin discusión. Cualquiera de las visitas planteadas anteriormente como imprescindibles, son tal cual, imprescindibles. ¿La boda? también, fue la cosa más friki hecha en mi vida pero que la recordaré siempre y me reiré de ello cada vez que la recuerde.


Reservar coche de alquiler


Estaba claro que el hecho de hacer más de 3.000 km implicaba hacerlos en buenas condiciones y para ello era necesario un coche cómodo, además de grande para meter las 2 maletas grandes y las 2 pequeñas que llevábamos. Reservamos en Avis, ya que al tener el vuelo con Iberia, la reserva de coche nos salía más económica después de comprobar varias compañías (Alamo, Dollar...) Además Avis no cobra suplemento por segundo conductor en California si se trata de marido y mujer, además que tampoco nos cobraron suplemento por devolver el coche en una ciudad distinta de la recogida (one way).

Visión desde la vuelta: Imprescindible un coche cómodo y grande dependiendo del equipaje. Las carreteras son muy buenas, pero las distancias grandes. Queríamos un coche típico americano, tipo Cadillac o Mustang, pero nos dieron un Lincoln, una especie de compacto entre coche y todo terreno, super-cómodo y grande, aunque no fuera lo que habíamos imaginado, se portó estupendamente todo el viaje.





Contratar seguro médico


Nunca pasa nada, sí, lo sé, pero... ¿y si pasa? A mi me gusta viajar tranquila, y por Europa no hay problema con la Seguridad Social o cualquier mutua privada, pero EEUU es diferente. Mi mutua cubría muy poco cualquier incidencia que pudiéramos tener allá, así que finalmente decidí contratar un seguro médico para los 15 días de viaje. La sanidad privada en EEUU es carísima y no quería jugármela. Contratamos el seguro en Allianz que también incluía posibles pérdidas de maletas, vuelos o tránsitos.

Visión desde la vuelta: No fue necesario utilizar el seguro, pero creo que es importante viajar tranquilo.




Tramitar permiso de conducir internacional


En teoría es obligatorio llevar el permiso de conducir del país de origen junto con el internacional. No lo piden nunca, pero... Sólo hay que llevar a Tráfico una foto y 10 € y te lo tramitan al momento. 

Visión desde la vuelta: No nos lo pidieron ni siquiera para recoger el coche de alquiler. 

  • Curiosidades a la hora de conducir en EEUU
    • Se puede girar a la derecha en un cruce estando el semáforo en rojo si no se especifica lo contrario, siempre dando preferencia a los coches que cruzan y a los peatones.
    • En un cruce pueden encontrarse 4 Stop, uno para cada dirección, la preferencia la tiene el orden de llegada al cruce. Curioso pero funciona.
    • Los coches son automáticos

Tramitación del formulario ESTA de entrada a EEUU


Es imprescindible tramitar el ESTA (autorización de viaje electrónica) para poder entrar en EEUU. Se puede tramitar por internet desde la página https://esta.cbp.dhs.gov/esta/ y tiene una vigencia de 2 años, el precio es de 14 $. A mi me lo autorizaron al momento, lo imprimí y lo guardé junto con toda la documentación del viaje.

Visión desde la vuelta: El chico que nos tocó en inmigración a la entrada de EEUU nos dijo que sí que era recomendable llevarlo impreso aunque no necesario, pero en el caso de algún fallo en el sistema informático los trámites de entrada se pueden alargar considerablemente más si el ESTA no está impreso. Así que no cuesta nada llevarlo por si acaso.


Definir qué GPS usar


En un principio teníamos claro de comprar un Tom-Tom y descargar los mapas de EEUU pero salía un poco caro para el poco uso que después le íbamos a dar. Buscando información descubrí una App para el Iphone llamada Sygic que funcionaba sin necesidad de conexión 3G y me pareció la solución. La descargué y la probé en la ciudad donde vivo poniendo el teléfono en modo avión para tener la certeza total que no necesitaba de ninguna conexión 3G o Wifi para funcionar. Funcionó, y bien. Descargué los mapas de los Estados que atravesábamos y, eso sí, adquirí la versión Premium (19,90€) que incluye la guía por voz y otras ayudas que no incluye la Free al cabo de una semana cuando vence el periodo de prueba.

Visión desde la vuelta: Relación calidad-precio: fantástico. Ha funcionado a la perfección tanto en carretera como en las ciudades. Puedes buscar gasolineras y que te guíe hasta ellas, algo importante cuando estás atravesando grandes espacios desérticos. Te indica lugares, restaurantes... super completo, un poco lioso al principio para entenderlo, pero luego, estupendo. Una gran adquisición.


Controlar cambios de usos horarios según cambiamos de Estado


En la ruta atravesamos 4 Estados: California, Arizona, Nevada y Utah. En los 3 primeros el uso horario es el mismo, pero no es así en Utah. Hay que tener en cuenta que al entrar en Utah perderemos 1 hora, que recuperaremos al volver a salir, así al llegar a Monument Valley o a Bryce Canyon hay que contar con una hora perdida, pero la recuperaremos al llegar a Page o Las Vegas. En un mismo día podemos perder o ganar varias veces esa hora que baila, pero que hay que tener en cuenta para las excursiones a horas concretas o las llegadas a los hoteles.

Visión desde la vuelta: De Grand Canyon a Monument Valley: perdemos 1 hora. De Monument Valley a Page (Antelope Canyon): ganamos 1 hora. De Antelope Canyon a Bryce Canyon: perdemos 1 hora. De Bryce Canyon a Las Vegas: ganamos 1  hora. Todo esto sucede en apenas 2 días y hay que tenerlo en cuenta.


Grabar música para el viaje


Evidentemente es opcional, aunque recomendable, el camino se hace más ameno si vas escuchando música que te gusta que si va dándole vueltas a las emisoras de radio continuamente. 

Visión desde la vuelta: Llevamos 3 pen-drive llenitos de música que nos amenizaron los km. De vez en cuando sintonizábamos la radio, pero en según que lugares apartados no se encontraban emisoras. 


Ir revisando el tiempo y rezar para que abran el Tioga Pass  a tiempo para ahorrarnos 350 km.


Como ya he dicho parecía tenerlo todo controlado cuando abrieron el Tioga Pass el 4 mayo, en ningún momento se nos ocurrió pensar en que podrían volverlo a cerrar. Pues sí! 

Visión desde la vuelta: En la página web general de las carreteras no había ningún aviso (http://www.nps.gov/yose/planyourvisit/tiogaopen.htm), y confiamos en ello. Error. Hay que mirar la página específica de Current Conditions (http://www.nps.gov/yose/planyourvisit/conditions.htm) que era el único sitio donde estaba especificado que la carretera estaba cerrada de nuevo. En fin!


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