lunes, 20 de julio de 2015

Día 11: San Francisco (1) - Chinatown, Fisherman Warf, Golden Gate y Sausalito

Hoy nos toca descubrir lo mejor de San Francisco, empezaremos por Chinatown, seguiremos cogiendo el Cable Car hasta Fisherman Warf para saludar a los encantadores leones marinos, para luego ver el fantástico Golden Gate y acabar en Sausalito. Nos ponemos en marcha!




Nos levantamos ya en horario normal a las 8:30 h. ya los cuerpos se han habituado al cambio, ahora que casi hay que volver! Desayunamos en el hotel y nos vamos hacia Chinatown que está muy cerquita.

En Chinatown hay principalmente 2 calles, una está prácticamente llena de orientales y es difícil ver a occidentales, la otra, paralela a la anterior, está llena de tiendas de souvenirs y está montada para los turistas. Mucho más auténtica la primera!


Chinatown casi sin turistas - zona china

En la calle "china" todo, absolutamente todo está en chino, el inglés no existe. Incluso las paradas de bus y cable-car están en chino, los carteles, los periódicos, todo. 

Dónde irá este tranvía?
Anuncios en Chinatown
Está llena de paradas de fruta y verdura fresca, colocada impecablemente en montoncitos, pescado fresco y vivo, tiendas llenas de no-se-sabe-qué seco, raices, hierbas, pescados, carnes... cosas raras y diversas, intenté hacer una foto dentro pero no me dejaron, la hice fuera.

Y todo tipo de cosas secas, vete-a-saber-qué-son
Echamos un ojo por los restaurantes de la zona por si nos animábamos a comer luego en alguno de ellos, pero no me dieron muy buena espina, ya que no estaban muy limpios que dijéramos, además no sabríamos que comeríamos si todo estaba en chino. Mejor algo más conocido.

Nos llamó la atención la ropa tendida en las ventanas, era muy raro. En la mayoría de ellas había ropa interior en perchas mostrándose hacia fuera, ¿era una señal? ¿indicaba algo? ¿masaje con final feliz? Pues no sabemos pero curioso era.

Ropa interior colgada en las ventanas. Raro, raro, raro...
En la otra calle, la "turística", no hay tiendas de alimentación, sólo tiendas de souvenirs, es más vistosa porque tiene más elementos decorativos, pero menos auténtica que la anterior, de todas maneras la recorrimos enterita.

La "otra" calle de Chinatown, ésta llena de tiendas de souvenirs

Entrada de Chinatown
Chinatown de San Francisco es la comunidad china más grande fuera de Asia y es una micro ciudad dentro de otra ciudad.




De ahí bajamos por la empinada Hyde St hasta el final en su cruce con Market St., allí es donde el Cable Car tiene su giro manual, muy curioso en los tiempos tecnológicos actuales que todavía queden mecanismos manuales como estas.


Típico tranvía de San Francisco. Cable-Car

Compramos la tarjeta Muni-Pass de viajes en transporte público para 3 días, 26$. Nos estrenamos en el Cable Car y subimos en la parte delantera. Tienes la opción de ir sentado en el banquito o de pie agarrado de las barras, pero hay que tener cuidado, si vas de pie, de no echarte muy para atrás porque otro tranvía en dirección contraria o cualquier coche o camión te puede dar un golpe con los retrovisores que pasan a centímetros.


La vista de las calles es espectacular con subidas y bajadas impresionantes. En el Cable-Car todo es manual, el giro, el freno, la conducción... 2 personas, una delante que conduce y frena, y la otra detrás que gira y pide tíquets, lo controlan.

Super-bajadas
Nos bajamos al final, en Fisherman Warf para ver el famoso Pier 39 y, sobre todo, la colonia de leones marinos que vive allí. Me hace mucha ilusión verlos.


El Pier 39 es un embarcadero lleno de bares, restaurantes y tiendas de souvenirs y, al final del todo, allí estaban ellos, un montón de leones marinos escandalosos y juguetones, amontonados unos sobre otros gritando y pisoteándose unos a otros.


Colonia de leones marinos en Pier 39



Tomando el sol
Haciendo amigos
Comimos una sopa de almejas, bueno más bien era una crema dentro de un pan, muy rica, hacía fresquito y mucho viento y apetecía algo calentito.

Sopita calentita que hace frío
Antes de coger de nuevo el Cable para volver al centro subimos la cuesta de la calle para ir a ver Lombard St, y... vaya cuesta! Es impresionante la inclinación de las calles. Los coches aparcado en batería dan la sensación que van a volcar si les das un empujoncito. ¿Cómo se lo hará la gente mayor? ¿Y los que van con carritos de bebés? Y ya no digo nada en los que van en sillas de ruedas! Increíble lo que costó llegar arriba de Lombard St.

Si le das un empujón, seguro que se vuelca con esta pendiente.
Desde arriba de Lombard St. no es la mejor perspectiva para la foto, hay que bajar hasta abajo para poder ver las curvas de la calle. Esta calle tiene una inclinación tan grande, que para que pudieran circular coches hicieron 7 curvas super-cerradas en zig-zag para bajar, en las que no se puede circular a más de 10-20 km/h. Es una de las calles que aparece en muchas películas y documentales. Esta vez la bajamos andando, pero al día siguiente la bajaremos en coche.

Lombard St. desde arriba
Desde abajo sí hay buena perspectiva y hacemos la foto contemplando como van bajando los coches poco a poco por las curvas.

Lombard St. desde abajo
Buscamos una parada del Cable en una esquina de la calle, y que para en la mayoría de las esquinas aunque si va lleno puede pasar de largo. Tenemos suerte y nos toca quedarnos en la plataforma trasera donde hay una perspectiva y una visión fantástica, lo disfrutamos como enanos este viaje al lado del "conductor", bueno más bien sería el "girador". Desde aquí las cuestas se ven increíbles.





Típica calle de San Francisco

Descansamos un ratito en un Starbuck y conectamos wifi y con el mundo unos minutos. Nos llama la atención un chico con un portátil que de repente se levanta y se va al lavabo, y deja el portátil solo!!! en la barra, sin vigilancia. Increíble. Esto pasa aquí, y el portátil ha desaparecido antes que el chico haya entrado incluso en el lavabo. Muy fuerte!

Cogemos el coche y vamos a ver la niña bonita de San Francisco, el Golden Gate. Para ver el Golden hay 4 miradores, nos paramos en el primero, antes de entrar en el puente a mano derecha. Es grande, muy grande, muy bonito y muy rojo. La vista desde este primer mirador es bonita pero yo quiero más!

Golden Gate desde el mirador antes de cruzarlo
Cruzamos.

Cruzando el Golden Gate
En el segundo mirador las vistas también son bonitas pero estamos muy elevados, a nivel del puente y no lo vemos en perspectiva, no lo vemos de frente, entero.

Vista desde el mirador cruzando el puente

Descubrimos que abajo hay una zona perfecta de visión pero no sabemos llegar hasta ella, allí no hay turistas, ni nadie, sólo unas cuantas casitas. Intentamos averiguar cómo se llega y cogemos una carreterita dirección Sausalito y luego un desvío a la derecha. Quizás haya suerte, por algún lugar se tiene que llegar. Sí, hay suerte. Ahora sí la visión es espectacular y preciosa.

Descubrir este punto fue fantástico porque no había nadie
Hacemos fotos, muchas fotos. No hay nadie, pocos lo han descubierto y se quedan en el mirador de arriba, pero no hay comparación.

jugando :)

Seguimos hacia Sausalito para ver las casas flotantes. Aquí la temperatura y el viento cambia, tan solo está cruzando el puente pero el tiempo es totalmente diferente, mucho más agradable.

Sausalito

Las casas están literalmente sobre el agua y cada una de un color diferente. Bonito!

Casas flotantes de Sausalito



Sausalito está justo en frente de San Francisco, y aunque la bruma normalmente envuelve la ciudad tiene unas vistas preciosas.

Vista de San Francisco desde Sausalito
Pero yo quiero ver el puente en el atardecer y de noche, así que volvemos sobre nuestros pasos y recuperamos nuestro sitio en "nuestro" mirador esperando que vaya anocheciendo y se vaya iluminando el puente. Esperamos un buen rato, pero la espera vale la pena. Es la imagen que me llevo de San Francisco, el Golden Gate de noche iluminado. Qué decir, pues eso, precioso.


Va cambiando de color poco a poco a medida que va anocheciendo, y nosotros estamos allí para verlo. Hacía frío, y mucho viento. Fuera del coche se estaba mal así que para ir haciendo fotos abrimos el techo solar del coche y me ponía de pie dentro sacando la cabeza por arriba y apoyando la cámara en el techo para que las fotos no salieran movidas. Alguna se salvó, pero vaya cuadro!


Con el empacho de Golden volvemos a cruzar el puente hacia San Francisco y regresamos al centro. Cenamos al lado del hotel en una pizzeria 24 h. que fue un acierto total, Lories se llama, y era genial, tanto la comida como la decoración años 50. Un cadillac enorme dentro del restaurante (que tuvieron me entrar antes de construir el restaurante), juke box, máquina de millón, transistores de la época, anuncios antiguos, fotos de Marylin,... además cenamos super-bien.



Y con todo este recorrido nos fuimos para el hotel muertos de cansancio de ir arriba y abajo, así que mañana seguiremos descubriendo la ciudad. Buenas noches!

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