jueves, 23 de julio de 2015

Día 14: San Francisco (4) y... hay que volver a casa!

Esto se acaba. Nuestra última mañana en San Francisco y en la Costa Oeste.

Bye Bye San Francisco
Una de las pruebas más difíciles del viaje es meterlo todo en las maletas, tarea nada fácil. Poco a poco y con paciencia y estilo tetris logramos encajarlo todo y no pasarnos en el peso de la maleta aunque vamos al límite. Siempre me llevo una báscula de mano para estos casos, algo imprescindible para evitar disgustos en el aeropuerto cuando pones la maleta en la báscula y ves horrorizada que te has pasado de peso.

Bueno, nosotros después de 2 semanas también estamos pasados de peso :)

Dejamos las maletas en consigna y nos vamos de shopping (sin comprar, porque ya no cabe nada más en las maletas) por las tiendas de alrededor y nos damos otra vuelta por Chinatown, hoy ya no tenemos el Muni-Pass así que nos quedamos por la zona.

Nuestro avión sale a las 19:30 h. pero antes hay que devolver el coche y no queremos ir justos de tiempo porque no sabemos bien dónde está Avis en el aeropuerto, aunque esperamos que no sea todo tan enorme como en Los Angeles, que era inmenso, San Francisco es más pequeño y esperamos que el aeropuerto también esté en consonancia.

No hay problema en la devolución del coche y la llegada desde Avis hasta la terminal es rápida por lo que nos sobra bastante tiempo. Facturamos las maletas, esta vez vamos vía Londres y también van directas a destino. Espero poder pasar el tiempo chafardeando en las tiendas del aeropuerto pero, las tiendas del aeropuerto se podían contar con los dedos de una mano, así que en 5 minutos me las recorrí. En fin, habrá que esperar!

San Francisco se despide de nosotros con un bonito arco-iris estando ya en el avión




El vuelo fue bueno o eso creo, porque el cansancio hizo que durmiéramos 5 horas del tirón cada uno por lo que el vuelo se hizo super corto y no me enteré de nada. Qué maravilla si por fin pudiera volar relajada, lo malo es cuando aparecen las turbulencias, pero esta vez no aparecieron. Bien!

Parece que hayan pasado muchas semanas desde que llegamos a la Costa Oeste y, tan sólo hace dos, pero ha sido todo tan intenso, tantas cosas vistas, tanto acumulado en la memoria, tantas emociones, tantas vivencias en tan poco tiempo que es imposible asimilarlas del todo. Supongo que a medida que pasen los días y vayamos recordando todo lo vivido, todo se irá recolocando. Luego, con las fotos, todo vuelve a ser vivido con la misma intensidad y los recuerdos permanecen con ellas. Aunque no será fácil organizar y seleccionar 2.500 fotos entre cámara y móviles!!!




Ha sido un viaje alucinante, muy cansado, sí, pero muy bonito. Sin niños, sin obligaciones, libres, sin horarios,... creo que me puedo acostumbrar a viajar así de tranquila. Hasta ahora, toda la vida habíamos estado arrastrando niños arriba y abajo, pero esto es otro mundo y otra manera de viajar y, me gusta!

Bye bye USA. See you soon!

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