martes, 29 de septiembre de 2015

Viajar a los 50

Cuando navegamos por los blogs de viajes parece que esta actividad esté reservada a los "jóvenes", considerando jóvenes a todos aquellos que están por debajo de 35 años. Es difícil encontrar blogs de viajes de mayores de 40 y ya no digamos mayores de 50. Y en todo esto siempre hablando de edad física que no mental, porque hay jóvenes que siempre serán viejos, y viejos que siempre han sido jóvenes. La edad no deja de ser una actitud.

Yo, en Monument Valley en nuestro viaje celebrando nuestros 20 años juntos

domingo, 27 de septiembre de 2015

New York (4): Callejeando por Manhattan

La mejor manera de visitar Manhattan, de conocerla y de disfrutarla es, sencillamente, callejeándola. Olvidémonos de zapatos bonitos y dejemos aparcados los taconazos, cálzate unas buenas y cómodas zapatillas deportivas y lánzate a la calle. Aun y así prepárate para un buen dolor de pies al final del día. Yo, desde que descubrí la marca Skechers, estoy encantada, es como andar sobre nubecitas.

5th Avenue


La joya de la corona, la calle del lujo por excelencia en New York, el glamour, hoteles 5 estrellas, tiendas famosas y una de las calles más caras del mundo. Vamos a ver qué encontramos!


viernes, 25 de septiembre de 2015

New York (3): Edificios que me encuentro paseando

New York está lleno de fantásticos y espectaculares edificios, tanto como modernos rascacielos como otros clásicos de estilo colonial o iglesias de neogóticas que contrastan con la modernidad de su entorno.

El Chrysler


El edificio Chrysler es uno, a mi parecer, de los edificios más bonitos de la ciudad, no puede visitarse, sólo contemplarse desde fuera (o entrar en el hall, cosa que no hicimos), pero su construcción Art Decó en su parte superior es una pasada de bonita. Fue el edificio más alto de Nueva York durante casi un año hasta que fue desbancado por el Empire State Building.

El Chrysler al atardecer. Bonito, bonito.

martes, 8 de septiembre de 2015

New York (2): One World Trade Center y Memorial 9/11

Hace 17 años subí a las torres gemelas, al World Trade Center.

El sky line de Nueva York era conocido por todo el mundo por esas dos torres rectangulares que se alzaban más de 500 metros hacia el cielo perfilando la silueta de la ciudad de una manera inconfundible.

El haber subido a las torres en aquel momento hizo más impresionante, si cabe, el hecho de su ataque y su caída. El conocer sus dimensiones, su altura, su magestuosidad, su volumen de gente transitando arriba y abajo, su todo... Aquello que mostraba la televisión no podía ser real. Pero era real.

Hoy he subido a la nueva torre, el One World Trade Center.

El sky line de Nueva York ha cambiado de nuevo, ya no hay aquel vacío que dejaron las torres. Era un vacío doloroso. 

Ahora hay una nueva torre y también se alza a más de 500 metros hacia el cielo. Sólo una. Triangular según como se mire. Y abajo, a sus pies, dos enormes piscinas rectangulares con casi 3000 nombres a su alrededor, la custodian y la vigilan.

One World Trade Center