miércoles, 7 de octubre de 2015

Dormir en una burbuja bajo las estrellas

Cuando descubrí hace tiempo, y por casualidad, las "bubbles" o burbujas del hotel "Mil estrelles" me quedé enamorada de ellas. Dormir bajo las estrellas me parecía algo super atractivo y hacerlo dentro de una burbuja transparente, algo excepcional que no podía dejar pasar sin probarlo.

Mi época de cámping quedó atrás hace tiempo, pero esto es "glamping", o lo que es lo mismo, camping con glamour :)




El "Hotel Mil estrelles" se encuentra en el pueblecito de Cornellà del Terri muy cerquita de Banyoles en Girona. Tienen 7 Bubbles, a cual más bonita, esparcidas en un terreno perteneciente a una masía colocadas estratégicamente para mantener la intimidad necesaria.





Cada burbuja es diferente a las otras, más grandes o más pequeñas, con salón unas u otras con parcela privada, algunas con baño y ducha y otras incluso con bañera, pero todas preciosas y llenas de detalles. Y si de día son bonitas, de noche ni te cuento...




Cada una de ellas tiene nombre de estrella, la nuestra era la Polaris, una suite con saloncito y cuarto de baño completo con bañera, y una parcela cercada totalmente con cañizo que mantiene alejadas miradas indiscretas. Quizás si alguien busca la manera de mirar lo que ocurre dentro de la burbuja puede encontrar algún resquicio fácilmente, entre el cañizo o desde la masía... es posible espiar, sí, pero francamente me daba igual, las burbujas son íntimas y muy acogedoras, y si alguien quiere buscar la manera de espiar, el problema lo tiene él.


Para entrar en la burbuja hay que pasar primero a un espacio intermedio, como la entrada de algunos bancos entre dos puertas de seguridad, pues lo mismo pero en versión cremalleras. Las burbujas están llenas de aire y hay que abrir primero una cremallera y cerrarla antes de abrir la segunda y poder entrar libremente, si no puede deshincharse. No puedes tener la puerta abierta, es la única pega.

La primera bubble contiene el saloncito, la segunda, más grande, el dormitorio y la tercera, más pequeña, el baño.




Sí, el baño está también en una burbuja, pero no, no es transparente, es blanca opaca, eso sí, con una abertura en el techo para seguir viendo las estrellas incluso en la bañera o sentaditos cuando estamos ocupados ;)


Las bubbles puede cubrirse con una lona-toldo que se acciona eléctricamente desde dentro por si el sol molesta mucho en verano o si la luz de la mañana no deja dormir. También está equipada con calefacción, aire acondicionado y un deshumidificador para evitar la condensación que se forma por el contraste de temperatura exterior e interior.


El mirar al cielo es como mirar al mar, puedes pasar horas y horas y nunca es igual, y, si encima puedes hacerlo cómodamente desde la cama pues ¿qué más se puede pedir? Esto es lo que podíamos ver tumbados en la cama.


En la masía sirven desayunos y cenas, pero nosotros somos más de picnic y acostumbramos a llevarnos la cena y montar el chiringuito en cualquier habitación de cualquier hotel, con nuestro pan con tomate, jamoncito, embutido y un buen vino, por lo que seguimos con nuestra tradición y comimos estupendamente en el saloncito de nuestra bubble bajo las estrellas. Con el tiempo hemos perfeccionado nuestros picnics,  y ahora, hasta nos llevamos las copas, preciosas de plástico color turquesa del Zara home, botellitas de aceite de un sólo uso y navaja para el pan, pero más de una vez hemos tenido que aprovechar el aceite de las latas de atún y su tapa como cuchillo para cortar el pan.

Había llovido todo el día y no teníamos muchas esperanzas de ver una noche estrellada pero el cielo se abrió y poco a poco se empezó a salpicar de puntitos brillantes.  Quería aprovechas para hacer las típicas fotos de las estelas de las estrellas formando un círculo alrededor de la estrella Polar ahora que la tenía localizada, tenía todos los ingredientes, cielo raso, poca contaminación lumínica y buen tiempo, todo, menos el disparador de la cámara necesario para disparar en Bulb durante 15 o 20 minutos para mostrar el movimiento. Así que tuve que conformarme en disparar como máximo a 30 segundos para mostrar un poquito el cielo estrellado, y esto es lo que se veía.



Cada noche acostumbro a despertarme varias veces, es lo que tiene la edad, que no duermes del tirón casi nunca, que si la espalda, que si el insomnio, que si voy al baño..., pero esta noche lo agradecí enormemente porque iba viendo la luna como aparecía y avanzaba por el cielo, como iba clareando poco a poco y como amanecía finalmente, todo sin moverme de la cama, tan sólo abriendo los ojos. De verdad, un regalo para la vista.


La experiencia ha sido genial, me ha encantado. Puedes disfrutar de la sensación de estar integrado en la naturaleza pero con todas las comodidades.

Si buscas la manera de romper con tu rutina, si buscas pasar una noche en un lugar diferente, si buscas sorprender a tu pareja (una de las cosas a tener en cuenta si buscas tranquilidad es no se admiten niños en el hotel), si buscas una experiencia diferente, te lo recomiendo totalmente, yo, seguiré buscando esos alojamientos "diferentes" que me encanta descubrir y probar y, por cierto, un día de estos os cuento lo de las casas en los árboles. Muy chulas también.

A disfrutar y a ser feliz!

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