miércoles, 18 de noviembre de 2015

New York (7): Luces de New York




Si hay una imagen de Nueva York que se me quedó grabada en la retina, fue la de su skyline iluminado. Ver como el sol se va escondiendo por detrás de la estatua de la libertad y como sus edificios y puentes se van iluminando es lo primero que me viene a la memoria cuando recuerdo a Nueva York. Merece la pena hacer un crucerito por el río Hudson y el East River a última hora de la tarde (creo que la última salida es a las 19:00) y ver como va anocheciendo en la Gran Manzana.

El crucero que escogimos nosotros salía desde el muelle 83 (Pier 83), bajaba por el río Hudson, rodeaba Liberty Island, subía por el East Rivers pasando bajo el puente de Brooklyn y vuelta al inicio. La duración es de 2 horas y realmente las vistas de New York iluminado son espectaculares.

sábado, 14 de noviembre de 2015

New York (5): Contrastes de New York

Si hay algo que caracteriza a Nueva York son los grandes contrastes entre sus barrios. New York no es sólo Manhattan y sus grandes edificios, es mucho más, así decidimos recorrer sus diferentes barrios contratando un tour para descubrirlos. Visitaremos:

  • Harlem: asistiremos a una misa Gospel
  • Bronx: recorreremos el barrio y descubriremos sus Grafittis 
  • Queens: mansiones de lujo y Jamaica, su barrio latino
  • Brooklyn: las increíbles costumbres de los judíos ortodoxos

HARLEM

Harlem no entraba en el Tour contratado y lo visitamos por nuestra cuenta un domingo por la mañana. Fuimos en metro hasta la 125 St y nada más salir de la estación nos encontramos con una pelea y una mujer bate de beisbol en mano hacia otro. Un buen comienzo. Nos fuimos rápidamente de allí por lo que pudiera ser y ya el ambiente se relajó, aunque estábamos un poco controlando todo de reojo. Quizás sea la mala fama del barrio de tantos años atrás, o quizás fuera la psicosis del incidente anterior. La verdad es que no tuvimos ningún otro percance y las calles estaban muy tranquilas y llenas de tiendas mucho más baratas que las del centro de Manhattan.

lunes, 2 de noviembre de 2015

La casa en el árbol

De pequeña me encantaba subirme a los árboles. Podía pasarme horas allá arriba, buscando la mejor rama, la más alta o la más cómoda, mirando y observando a "los de abajo" desde mi posición privilegiada. Pero el tiempo es cruel y ahora, después de casi 40 años de aquellas experiencias, la verdad, no me veo trepando a lo alto de un pino ágilmente. Una pena!

Cuando descubrí estas casas en los árboles, me encantó la idea, es el sueño de todo niño (y no tan niño): una casa en un árbol, y, además con escalera para subir (muy importante a nuestra edad)