miércoles, 20 de abril de 2016

5 curiosidades que me sorprendieron en Dublín

Dublín es una ciudad para visitarla tranquilamente en un fin de semana. No muy grande, la puedes recorrer a pie y, cuando te cansas, no tienes problemas para encontrar un pub para recuperar fuerzas con una pinta de Guinness.

Uno va mentalizado del tiempo que va a encontrar. Sabe que el sol "brilla" por su ausencia, que hace frío, humedad y que el color predominante del cielo es: gris. Aun así, salir en abril de Barcelona a 20º y encontrarnos en la noche dublinesa a 3º, es algo que nos descontroló un poco, menos mal que íbamos medianamente preparados.

Todas las ciudades tienen algo diferente, algo especial a lo que no estás acostumbrado, algo que te llama poderosamente la atención y, que por el contrario, para sus habitantes es algo de lo más habitual. En Dublín yo destacaría varias de ellas, pero sobretodo, que conste que es algo totalmente personal. Así que esto es aquello que a mi me hace detenerme y pensar "qué curioso".




1.- La reina de la fiesta no es "rubia" sino "negra"


Esta es la más evidente y conocida de todas las "curiosidades" en Dublín. La Guinness es la reina de las cervezas de la fiesta Dublinesa y, donde en el resto de Europa triunfan las "rubias" aquí triunfa las "negras". La Guinness es una cerveza densa pero suave, te puede gustar más o menos (a mi me encantó) pero no falta en ninguna mesa en los pubs. La "rubia" aquí llamada "lager" es menos habitual pero la "hop house 13" está muy bien también.