miércoles, 9 de noviembre de 2016

60 CURIOSIDADES DE JAPÓN

Cuando llegas al Japón te faltan ojos para ver, mirar, observar y alucinar con TODO. Millones de impactos visuales llegados en todas direcciones que intentas asimilar y acaban por sobre-saturarte en ciertos momentos y, entonces, entiendes a esos japoneses que visitan tu ciudad cámara en mano fotografiándolo TODO, los entiendes, porque sencillamente te conviertes en uno de ellos, porque TODO se convierte en digno de ser fotografiado, TODO es diferente y TODO te llama la atención.

De todas maneras, en una primera toma de contacto, es la gente y su manera de actuar lo que
atrapan tu atención poderosamente, sus costumbres, su manera de hablar, de comportarse; luego, poco a poco, a medida que vas asimilando tu entorno vas mirando con más precisión a tu alrededor y vas descubriendo pequeñas curiosidades o grandes diferencias, y precisamente estos contrastes son los que te llenan, los que cambian tu perspectiva del mundo y los que merecen la pena descubrir, porque cuando vuelves, quizás todo sigue igual a tu alrededor pero tu no lo ves igual, y esa es la magia de viajar.

Y, estas son las 60 curiosidades, que me llamaron la atención en las tres semanas de nuestro recorrido por Japón y podría escribir seguro 60 más :))



1. La mayoría de gente habla siempre sonriendo, saludan continuamente con reverencias incluso al cruzarse por la calle

2. La voz de muchas chicas jóvenes dependientas que te saludan desde el interior con su "irasshaimase" (bienvenidos a mi tienda) y "arigatou gozaimasu" (muchas gracias) tiene un tono agudo de dibujos animados, y lo repiten hasta el infinito por cada persona que se asoma a la tienda.

3. Mucha gente lleva mascarilla por la calle, niños, adolescentes o adultos, al principio te llama mucho la atención, luego ya lo ves como algo habitual.

4. Mucha gente lleva paraguas para evitar el sol incluso en días nublados ¡Con lo poco que me gustan los paraguas a mi!


5. Los que no llevan paraguas para evitar el sol, llevan una especie de visera que les cubre toda la cara. Realmente tienen una gran aversión al sol, no creo yo que vayan mucho a la playa en verano.












6. Hay niños muy pequeños que van solos por la calle o en bus (de 6 o 7 años) con unas mochilas casi tan grandes como ellos mismos, además las niñas pequeñas van con sombrerito y los niños con gorra, ¡Igual que aquí! Que con 14 años aun les consideramos pequeños para ir solos a muchos sitios.














    7. La mayoría de conductores de bus llevan guantes blancos, mascarilla y gorra con un micro incorporado, además no paran de hablar (supongo que avisan de las paradas, digo yo) y dan las gracias a cada uno que va bajando.











      8. Los asientos de muchos taxis están forrado por telas de puntillas o ganchillo, incluso en algunos de ellos existían cortinillas de puntillas en los asientos traseros, parecen sacados de casa de la abuela :) Además, las puertas las abre el conductor desde dentro automáticamente para subir o bajar.

       


      9. Hay cafés de gatos en los cuales puedes tomar algo mientras acaricias a unos cuantos gatitos. La verdad es que los 2 locales que vimos estaban en pisos y no tenían ninguna apariencia de cafés ni de cafeterías, más bien de un salón grande con rascadores por doquier y gatitos predispuestos a caricias. Al cambio serían unos 8 o 9 € por una hora. No entramos, porque cuando quiero acariciar un gato me voy a casa de mi hija que me sale gratis












      10. Hay cafes llamados "Maids cafee" que son servidos por jóvenes vestidas de niñas que parecen sacadas de un capítulo de cualquier serie manga de la televisión. Son sirvientas que te hacen la pelota hasta el límite y tratan a los hombres como semi-dioses, eso sí, sin tocarlas para nada. Francamente no es mi estilo, pero... para gustos, los colores!










      11. Algunos trenes cuando llega al final los asientos giran para cambiar el sentido. Curioso, porque en lugar de cambiar de sentido el tren, cambia de sentido los asientos automáticamente. Qué apañados son!




      12. Tienes la sensación de estar siempre en zona infantil porque cualquier explicación la adornan con dibujos infantiles o cualquier tema "kawaii" incluso en las vallas de obras o de circulación.






      13. Hay mucha gente con kimonos por la calle sobre todo por Kyoto. La verdad es que es bonito y le da el toque tradicional a cualquier lugar que vayas














        14. La gente hace cola perfecta en autobuses sin saltarse el turno ni colarse, respetan su orden y a nadie se le pasa por la cabeza colarse (vaya, como aquí), incluso en la foto hasta el "bambi" hace cola :)












        15. Los peatones no cruzan en rojo aunque no pasen coches, incluso en calles poco circuladas. Esperan pacientemente a que el semáforo esté en verde. Tengo que reconocer que a veces nos revelábamos y cruzábamos en rojo sólo por el hecho de llevar la contraria, y nos sentíamos muy bien.
        16. No hay coches aparcados en las calles. El contraste con nuestras ciudades es total en este sentido, no se puede aparcar en las calles y tampoco hay muchos parkings así que mucha gente se traslada en transporte público, que por cierto, es fantástico.

        17. No se puede fumar en las calles pero por el contrario puedes fumar en muchos restaurantes, es una de las muchas contradicciones de este país.















        18. Hay vagones solo para mujeres para evitar "roces" indiscretos entre hombres y mujeres en las horas puntas en el metro y tren, que van abarrotados.














          19. Los trenes pasan al minuto super puntuales. Vaya, yo diría que como aquí :)





            20. Hay bicis sin atar en las calles, en las puertas de las casas o en las estaciones. ¡Como aquí también! :))















            21. Hay montones de máquinas vending de bebidas por la calle, hasta en las esquinas más escondidas te las encuentras.












            22. Hay latas de café con leche y bebidas de todo tipo, muchas de ellas no conseguimos saber ni que eran ni a que sabían.


              23. Hay paraguas en las puertas de casa y restaurantes. Si los necesitas te los llevas y ya lo devolverás cuando puedas. Y los devuelven!















              24. No hay papeleras pero no hay ni una sola colilla ni papel en el suelo, la gente se guarda sus botellas vacías y sus papeles en el bolso hasta llegar a casa.

              25. En cada salida de parkings o en zona de obras hay varios policías o vigilantes controlando la salida de coches o que los peatones pasen sin peligro. ¡No me extraña que no haya paro! si pusiéramos aquí un vigilante en cada salida de parking tampoco lo habría, pero... ¿quién lo paga?

              26. Hay gente muy mayor trabajando sobre todo en comercios y restaurantes. Su manera de vivir va dedicada al trabajo y la jubilación para ellos conlleva  un sentimiento de inutilidad, por lo que, muchas veces, y sobre todo en negocios familiares, continúan yendo al trabajo aunque menos horas.














                27. Los coches son raros, pequeños y cuadrados, parecen que los hayan cortado para que quepan en los parkings de las casas, que también son muy pequeños. Son totalmente diferentes a los modelos más redondeados de aquí y, además, la mayoría son blancos, grises o negros. 












                28. Los WC están llenos de botones e indicaciones, lo difícil a veces es encontrar cómo tirar de la cadena :)


                  29. Si nos sorprendemos de las sandalias con calcetines que acostumbran a llevar los extranjeros, aquí también nos sorprendimos de los calcetines con zapatos de tacón, muy comunes por cierto.














                    30. En el bus se entra por medio y se paga al bajar al conductor (bueno en la máquina de al lado). El precio del billete varía según en la parada que hayas subido y en la que te bajes (un poco lío al principio pero luego ya te haces al sistema). Pero lo que más nos llamó la atención fue que la gente no se levanta de su asiento y paga hasta que el autobús no se para por completo, hacen fila (como no) para bajar, como hay que pagar con monedas exactas, hay que esperar si alguien necesita cambio (que lo da la máquina de al lado de pagar) y, sin alterarse, ni colarse (por supuesto) esperan su turno para salir. El conductor educadamente va dando las gracias a cada una de las personas que van bajando, a todos, y en cada parada! Siempre manteniendo el orden y sin alterarse mínimamente.











                      31. Las tapas de alcantarillas están decoradas con dibujos, así que, mires hacia arriba o mires hacia abajo, acabas haciéndole fotos a todo. 












                      32. Hay cestos para poner los bolsos en los restaurantes. Los primeros días nos llamaba la atención esas cestas debajo de las mesas que no teníamos nada claro para qué servían, hasta que en uno de los restaurantes, al dejar la mochila en el suelo, nos trajeron la cestita para ponerla dentro. Qué apañaos que son!












                      33. Las calles tienen lineas amarillas grabadas para invidentes. Esta fue otra de las curiosidades que no sabíamos qué significaba, dedujimos que era para invidentes pero lo consultamos con el Sr. Google, y así es. Están grabadas con puntitos o rayas y delimitan los cruces de calles, los obstáculos en calles, la zona de espera en los andenes de trenes. Curioso aunque es un poco incómodo andar sobre ellas.

                       


                      34. Los cables de la luz van por fuera. Hay un lío terrible de cableado eléctrico, sobre todo en Kyoto.















                      35. Hay un montón de cuervos en todas las ciudades que van graznando continuamente y parece que se vayan riendo a tu paso.


                      36. Hay bicis por todos lados que te atropellan como no vayas con cuidado, hay que mirar para todos lados porque van igualmente por la calzada o por la acera. En un país donde las bicis son las reinas, no hay carril bici.

                      37. La gente de las tiendas te llaman con megáfono o subidos a taburetes con carteles. Hacen cualquier cosa por llamar la atención de posibles clientes y si para ello se tienen que subir a un taburete y gritar por megáfono, pues lo hacen (mirad el chico de detrás que está señalando Juan)















                      38. Te pasas es día poniendo y quitando zapatos. Como lleves unos zapatos con cordones lo tienes claro, sobre todo como vayas a visitar templos en Kyoto o entras en ryokans (casas tradicionales japonesas en las que puedes alojarte) o guest houses.












                      39. Western WC y japanish WC. Puedes escoger en muchos servicios si quieres uno y otro tipo de WC. Francamente los japanish WC son muy incómodos y tienes que hacer muchos equilibrios.


                      40. Los fideos hay que sorberlos con ruido. Jeje, y lo hacen, de repente oyes un ssrrruuuuuppppp y alguien detrás tuyo está comiendo un plato de Ramen ruidosamente. Las decoraciones de los platos son increíbles, aunque no puedas identificar lo que estás comiendo :)











                      41. ¿No hay calvos? No se yo si esto es cierto o no pero esa es la sensación que hemos tenido, y aunque los hemos buscado, no los hemos encontrado, todos tienen un pelazo increíble.

                      42. Hay lineas en el suelo para hacer bien las colas en el tren. Aquí no se deja nada a la improvisación, hasta los temas que puedan parecer absurdos están planificados. A mi, particularmente, tanta estructuración me provoca unas ganas terribles de llevar la contraria, me despierta mi lado rebelde.














                        43. Los paraguas de lluvias son la mayoría transparentes, los de sol de colores. Pues eso, una curiosidad.

                        44. Todo lo dan con dos manos. Sí, el dinero, la tarjeta de crédito, la bolsa del supermercado, el tíquet de compra... todo, con dos manos, reverencia y "arigatou gozaimasu".

                        45. El dinero y la tarjeta de crédito hay que ponerlos en una bandejita sí o sí. Je je, otra de las "manías" que tienen y lo llevan a rajatabla. Al lado de la caja cuando vas a pagar hay una bandejita pequeña donde poner el dinero o la tarjeta al pagar, si tú pones la Visa encima del mostrador ellos la cogerán, la pondrán en la bandejita y de allí volverán a cogerla para pasarla por el Tpv. Es todo un poco absurdo, pero es así.

                        46. Hay restaurantes que pides por una máquina tipo tabaco y otros con una tablet. En Japón vas pasando del mundo super tradicional y conservador al más moderno y tecnológico. En unos restaurantes pides el menú en una máquina en la entrada y das el tíquet en el interior, en otros vas marcando en una tablet los platos que quieres (platitos tipo sushi con 2 piezas, 1€ al cambio aprox.) y los platos van llegando a través de una cinta transportadora hasta el punto donde estás sentado. Super divertido, curioso y barato.



                          47. Hay comida de cera en los escaparates de los restaurantes y gracias a ello puedes hacerte entender con los camareros que muchas veces saben menos inglés que yo (y ya es decir!)











                            48. Los artículos de sex shop se exiben junto a fundas de móviles. No tienen ningún tipo de problema en exponer todo tipo de artículos sexuales junto a otros cotidianos. 












                            49. Muchas chicas llevan pestañas postizas. Ésto, como lo de los paraguas, no deja de ser una simple curiosidad, pero me llamó la atención que muchas chicas jóvenes llevaran pestañas postizas porque aquí no es habitual.

                            50. Todos los hombres de traje van con maletín y muchos chicos jóvenes van con bolso. Sí, sobre todo en Tokyo. Todos, todos los hombres de traje llevan maletín, algunos bastante abultados, y no se si llevan la comida o trabajo para casa o qué, pero llama la atención. Los chicos jóvenes también van con bolsa de tela, o bolso tipo de mujer pero en grande.



                            51. Duermen en el metro. Sí, aquí también, pero allí, a veces la proporción de gente dormida a veces supera a la despierta, además está bien visto el dormirse en el metro o transportes públicos porque par ellos significa que trabajan mucho y están cansados. 

                            52. Los perros van en carrito y los niños en mochila. Vimos un carrito con un perro y pensamos que era un friqui más malcriando a su perrito, vimos otro y pensamos lo mismo, luego vimos otro y otro y otro más, y ya vimos que eso era bastante normal. Normal para ellos, vaya. Es un transportín de mascotas en un carrito tipo bebé, que supongo que para llevarlos en los transportes públicos es más cómodo que aguantando su peso. Es la única explicación que encontramos. Por otro lado la mayoría de bebés van colgados de las mochilas para ellos y pocos van en carrito. También hay que decir que muchas estaciones de metro no tienen escaleras mecánicas ni ascensor y así es más práctico.












                             53. Las geishas existen y... puedes convertirte en una de ellas. La pena es que no vimos ninguna de ellas con la cara pintada por mucho que nos paseamos por la zona y lo intentamos, sólo vimos unas Maikos por la mañana sin maquillaje. Qué se le va a hacer!


                              54. Son muy frikis o muy clásicos, no tienen término medio. En su juventud aprovechan para desfasar en vestuario y luego, cuando entran ya en el orden japonés a medida que van creciendo, van reconvirtiéndose en señores de traje y señoras más bien clásicas.


                                55. Tienen mucha paciencia, mucha. Para todo. Hay gente literalmente "peinando" el musgo en los templos y recolocando cada piedrecita en su lugar y cada hoja descolocada. Y como eso... montones de trabajos pacientes que parece que no les alteren en absoluto.











                                  56. Los cruces también son en cruz. Y no solo el de Shibuya, muchos de ellos ademas de los pasos de cebra tradicionales de esquina a esquina, los tienen en diagonal. Todos los semáforos de los peatones se ponen verde a la vez por lo que todos cruzan a la vez también.









                                  57. Las maletas se pueden enviar de ciudad a ciudad. Y realmente funciona super-bien. En el hotel de Kyoto no hacían el servicio y tuvimos que buscar una agencia para enviar las maletas a Osaka y tuvimos que rellenar los impresos con un poco de "miedito" de que todo fuera bien. Evidentemente, con la efectividad japonesa todo fue perfecto! En el hotel de Osaka nos hicieron ellos mismos el trámite. Mucho más fácil!



                                  58. Hay "bambis" sueltos en varias ciudades. Que nosotros viéramos Nara y Miyajima. Y, ¡son TAN adorables! excepto cuando te pegan cabezazos en las piernas reclamando más comida. Lo digo por experiencia :)

                                   

                                  59. Les encanta las máquinas de ganchos y bolitas y, sobre todo, los Pachinco. No le veo la gracia esa obsesión por los ganchos y las bolitas para conseguir un peluchito o un muñecos o llavero de plástico, pero ellos se vuelven locos. Pero, para locura, su obsesión por los Pachinco, que son locales enormes llenos de máquinas tipo tragaperras que se juega con bolitas metálicas porque el juego con dinero está prohibido. Por mucho que intenté averiguar el sentido y la lógica del juego no entendí nada, pero los locales están abarrotados a todas horas. Cuantas más bolitas tienes más ganas.



                                  60. Hay mucha gente en todos lados y a todas horas. Ese podría ser una de las conclusiones más obvias en Tokyo aunque, a pesar de la gente no se oye nada ni en el metro, ni en el tren, los teléfonos los desconectan y entre ellos, hablan poco en los transportes. Pero a pesar de las aglomeraciones  mucha gente come sola al mediodía o noche y muchos de los restaurantes están montados con mesas pequeñas o sólo barra especialmente para ello, incluso algunos de ellos sin taburetes para comer de pie e ir más rápido. 




                                  Conclusión final: Podría añadir un montón de cosas más, como su afición a los Karaokes, en los que puedes disfrazarte para ambientarte; los hoteles cápsula, en los que no dormimos porque soy un poco claustrofóbica; que todos llevan en su bolsito (ellos y ellas) unas toallitas pequeñitas para cuando van al lavabo secarse las manos, o el sudor en verano... si abres los ojos y miras a tu alrededor descubres cosas nuevas a cada momento, pero lo voy a dejar aquí, al menos... de momento.

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